Sábado de sol. Sábado especial. Sábado deseado. Sábado compartido con su padre sin nadie más. Ya están en la cancha. Ya viajaron en colectivo llevando la bandera enrollada y silenciosa. Ya se mezclaron caminando con los demás que no conocían y, sin embargo, se saludaban solo con las miradas. Ya se sentaron con la sombra enfriando el aire. Ya salieron los equipos y gritaron en cada jugada. Ya se acabó el primer tiempo. Ya llegó el momento más importante, su momento. Salió corriendo a comprarse un pancho.