Una Alondra no hace blog

Rincón perteneciente a Irma Varela.

Cuentera oral, experta lingüista e insuperable maestra cigüela.

Las alondras transitan autopistas aéreas que crean con su vuelo. Un vuelo sin límites, sin ser cartografiados con anterioridad. Su canto melodioso, que emiten durante el vuelo, es un símbolo de la primavera y la alegría, del renacer. Asociada con la diosa Afrodita, la diosa del amor y la belleza. Se dice que Afrodita se transformó en una alondra para escapar de su marido, el dios Hefesto.

La “Alondra que no hace blog” nos obsequia su amor por la palabra, es una alquimista que conoce la belleza y la etimología primordial que oculta cada una. Es una tejedora de tapices mágicos, una compositora de abalorios musicales de combinaciones y diseños siempre renovados. Y su materia prima son las palabras y su habilidad es combinarlas y entremezclarlas de una manera que no admiten otra posibilidad. 

Tenemos la suerte que comparta sus textos, escritos para no ser extraviados en el olvido ya que su estructura es de predominio oral. Porque su universo artístico es la oralidad. Y sus obras son interpretadas con la entrega total. Navega sobra océanos de silencio, su cuerpo es la nave que da vida a cada sonido. Su cuerpo es música de palabras.

Son esos momentos intensos de magia espontáneos y naturales. Todo su ser es el vehículo que justifica su relato y en esos instantes no necesita la aprobación de nadie. Ella son sus palabras.

Y nuestra Alondra es un avatar de “freaky”. Siempre con sorpresas, siempre vital, siempre insobornable, siempre dispuesta a endulzarnos con sus melodías y sus cantos inimitables 

Gracias por permitirnos disfrutarte. 

 «Yo soy una «simple utilizadora de la palabra» con la finalidad de despertar emociones»