27/07/2012 Dragones

Bruma evanescente, misteriosa, cómplice de celadas imprevistas.. 

Debe ser el dragón sobre el que reposa la ciudad, ser mítico que está soñando. De su nariz emerge el aliento condensado, enredado con las tenues nubes blancas transparentes que deambulan por el cielo sin respetar senderos.

El sol luchando por imponerse, dibuja extrañas figuras sin límites cortando el fantasmagórico paisaje de edificios desdibujados en sus contornos. Solo sombras chinescas inversas en sus tonalidades se perciben a la distancia..

Los autos, las personas atraviesan paredes inexistentes de humo fogoneado por el aliento dragoniano dejando marcadas sus formas sin colores.

Mágico despertar amanecido