18/07/2012 Existir

Va amaneciendo. Ritual que no por repetido pierde su frescura. Papel y lápiz, confesionario introspectivo. Teclado y pantalla, confesionario introspectivo recargado. Busco la diferencia con otros amaneceres. Hoy esa diferencia es amplia: El rosa furtivo comienza en un punto y luego engorda tragándose la oscuridad. Hoy es una grieta que se fractura desde el horizonte y trepa ascendiendo por peldaños inexistentes. Apenas alguna nube delgada, muy delgada dibuja una línea imperceptible que separa al cielo en dos hemisferios irreconciliables.

Pienso. Luego existo?. Según los occidentales es la máxima expresión que refleja el comportamiento humano. Las palabras máximas a partir de las cuales se produce la ruptura y nos encaminamos, nos precipitamos a la modernidad. Para los orientales es la expresión máxima de la soberbia humana imponiendo su hegemonía en la naturaleza y el comienzo de su separación con el universo.

A mí me permite razonar, investigar, darle curso a mis pensamientos, embotarme con ellos y olvidarme de la realidad cotidiana. De niño creaba universos paralelos de hadas, dragones y marineros con un ojo tapado. Hoy creo auditorios fantasmas que me escuchan y prestan atención. Y a veces me aplauden, que es cuando me equivoco o hablo de cosas que no entienden ni les interesan.

Desde chico me encantó Robinson Crusoe, tal vez porque ya intuía que mi vida sería su réplica. Imaginaba que Viernes mutaría a través de los años tomando la forma de distintas personas. Personas que me acompañarían un tiempo corto en duración. Hoy tú eres mi Viernes. Hasta que te canses o tomemos otros caminos. Pero hoy estás ahí como una brújula compañera que me indica el sentido del sendero que recorro. Mi amanecer compañero.

GRACIAS: