17/09/2012 GRIS UNIFORME

17/09/2012 Gris Uniforme.

Una sobria tela gris celestona se abalanza sobre los edificios desprevenidos. Erguidos desde el suelo,  espiando de soslayo a su bloque vecino, expanden sus territorios hasta el límite con otro,  resistiendo a la humedad que trata de acorralarlos, dejando que pequeños y tímidos haces de luces escapen de su solidez por tímidas ventanas y puertas distraídas.. 

Hay gotitas que huyeron de la gran nube abarcadora y se pasean desprejuiciadas casi rozando veredas y asfaltos y se divierten sobresaltando a los transeúntes desprevenidos con agujas líquidas, finas y frías que se evaporan al instante, sin dejar rastros visibles de sus travesuras.

Hoy los colores fueron expulsados, relegados más allá de la vista, más allá de los límites previstos y estipulados para la ciudad. El aire húmedo es el campo de una batalla continua y despareja entre dioses nómades —que proponen una lluvia pausada— y dioses locales —que piden la ayuda del viento para ahuyentar a las nubes indecisas—.

Hoy los autos recorren apurados, pero sin prisa, sus senderos cotidianos. Esperan esquivar trampas escondidas en la bruma que surge como torrentes de humo desde el suelo y se evapora a pocos centímetros de sus faros. Hoy todo es gris indefinido. Hoy las nubes son una sola nube expandida desde y hasta los horizontes conocidos. Hoy hace falta una brújula y una rosa de los vientos, hoy no hay referencias visuales para orientarse. Hoy somos miopes en una llanura desconocida, en un paisaje cotidiano.

Hoy debemos refugiarnos cerca del calor del hogar y la protección de las columnas que separan nuestras fantasías. Hoy en esta uniformidad todo es posible.