Somos nuestra historia — que es mucho más que los simples recuerdos que nos acompañan— y nuestros sueños. El presente en el que actuamos se convierte inmediatamente en un relato que la memoria recuperará en el futuro. E interpretará esos hechos desde otro presente. Un presente en el que no seremos los mismos que cuando los vivimos. Y la manera de revivirlos dependerá de la metáfora individual vigente en ese momento. Será producto  de las conexiones dinámicas en la red neuronal. En la aplicación de ese  filtro se omitirán algunos detalles, se incorporarán otros pertenecientes a diferentes eventos o se tergiversarán las intenciones originales y genuinas.