Elena Abaca

Llegué al final de la odisea de LA INJUSTICIA FINAL ES LA MUERTE, novela escrita por Carlos Gath. Capítulo a capítulo me sentí en medio de una travesía de un relato fascinante, con la originalidad, poco frecuente, que las acciones están en modo presente, lo que hace que el lector junto con quien escribe desande el conflicto que mantiene la tensión y la atención de lo narrado.LA INJUSTICIA FINAL ES LA MUERTE es una posibilidad de cavilar sobre las autoridades, posiciones jerárquicas, las crisis de creencias y el umbral luminoso de la ciencia. Una novela donde el autor contextualiza de forma pertinente y minuciosamente datos históricos relevantes que enriquecen el disfrute de esta obra. De más esta decir que las descripciones de los escenarios donde se despliega el texto precisan los detalles de colores, sensaciones y sentimientos. Novela que conmueve y revoluciona lo que es ser humana y humano porque nos invita a una conversación sobre los dolores del cuerpo y los del alma pero también del regocijo del valor de las lealtades entre las personas.